Las dietas hiperproteicas en el tratamiento dietético de la obesidad; mitos y evidencias

Eroski Consumer

usuario

Fundación Eroski

Mar, 09/03/2013 - 15:23

0 comentarios

valoración 5 / 5

Las dietas hiperproteicas se basan en un incremento en el aporte de proteínas. Se ha mostrado un efecto beneficioso de este tipo de dietas en la pérdida de peso a corto plazo, si bien estos efectos no se mantienen en el tiempo, pudiendo incluso ocasionar diversos problemas de salud.

Las dietas hiperproteicas se basan en la modificación del perfil de la dieta, que se encuentra desplazado hacia las proteínas. Mientras que el patrón dietético recomendado sitúa el consumo de proteínas en 0,8 g/kg/día y, por tanto, el porcentaje de proteínas en un 10-15% de la energía total, en este tipo de dietas el porcentaje de proteínas se incrementa hasta el 20 o 30% de la energía, lo que supone un aporte mínimo de 90 g de proteínas al día (1). La base científica de este tipo de dietas se basa en su posible efecto saciante, lo que favorece la reducción de los alimentos ingeridos, si bien este efecto está aún por confirmar. Además, las proteínas son el macronutriente que más calorías consume al ser metabolizado, por lo que el rendimiento energético de estas es menor que en el caso de los hidratos de carbono y las grasas. Todo ello ha dado lugar a la utilización de dietas hiperproteicas en el tratamiento dietético de la obesidad (1,2).

 

Eficacia de las dietas hiperproteicas en el tratamiento de la obesidad

Se ha evaluado la efectividad de las dietas hiperproteicas en diferentes estudios e informes de grupos de expertos. Los resultados sugieren que cuando se comparan dos dietas, una hiperproteica, y otra convencional, con contenido normal o reducido en calorías y en combinación o no con ejercicio físico, las dietas hiperproteicas pueden tener un efecto beneficioso en la pérdida de peso a corto plazo (2,3), si bien muchos de los estudios disponibles son insuficientes en cuanto a muestra y tiempo y no es posible establecer resultados concluyentes (2). Por otro lado, tras 6 meses siguiendo una dieta hiperproteica se muestra una mayor disminución de los niveles de triglicéridos y un aumento de las concentraciones de colesterol HDL (3).

Por el contrario, cuando analizamos los resultados de estudios de mayor duración, estos no muestran diferencias en la pérdida de peso cuando se comparan dietas hipocalóricas con un contenido aumentado de proteínas frente a dietas con un contenido proteico normal. En estos casos, inicialmente se observa una mayor pérdida de peso en el grupo que sigue una dieta hiperproteica, si bien esta tendencia no se mantiene tras un periodo de mantenimiento de un año ni posteriormente. Además, diversas revisiones de estudios a largo plazo muestran resultados en este mismo sentido (2,3). Tampoco se han encontrado beneficios en cuanto a las concentraciones de triglicéridos y de colesterol HDL, pero sí un aumento en los niveles de colesterol LDL un año después del seguimiento de dietas hiperproteicas (3).

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), por su parte, emitió una opinión científica en el año 2010 en la que evaluaba diferentes efectos relacionados con el consumo de proteínas. En relación con el efecto saciante provocado por las proteínas de cara a conseguir una reducción en la ingesta energética, la EFSA indicó que los resultados de los estudios no permiten afirmar que la ingesta de proteínas produzca un incremento de la saciedad ni que esto se traduzca en una menor ingesta de energía. Por otro lado, concluyó que no se pueden establecer beneficios del papel de las proteínas en el control del peso corporal de forma independiente, ya que otras manipulaciones dietéticas, así como la propia intervención, pueden tener un impacto adicional en el control del peso (4).

Efecto de las dietas hiperproteicas en la composición corporal

El efecto de las dietas hiperproteicas sobre el mantenimiento de la masa muscular ha sido objeto de diferentes estudios. El consumo de dietas con más de 1,05 g de proteínas/kg/día se ha asociado con un mayor mantenimiento de la masa magra respecto a las dietas bajas en proteínas (1).

Por su parte, la EFSA considera que la evidencia proporcionada en consensos e informes de las autoridades, así como en revisiones científicas, avala el papel de las proteínas en el mantenimiento de la masa magra, incluida la masa muscular. Por ello, indica que el consumo de proteínas tiene un efecto fisiológico positivo en el desarrollo y el mantenimiento de la masa muscular (4).

En relación con el papel de las proteínas en el crecimiento, desarrollo y mantenimiento de los huesos, la EFSA afirma que la evidencia científica disponible permite establecer una relación entre la ingesta de proteínas y el mantenimiento normal de los huesos, lo cual considera un efecto fisiológico beneficioso (4).

Tabla 1: Resumen de evidencias y recomendaciones: Dietas hiperproteicas.
Evidencia Nivel de evidencia
La dieta hiperproteica puede inducir a corto plazo (menos de 6 meses) mayor pérdida de peso que una dieta convencional rica en hidratos de carbono. 2+
La dieta hiperproteica no induce a largo plazo (más de 12 meses) una mayor pérdida de peso que una dieta convencional rica en hidratos de carbono. 1+
No hay datos suficientes en el momento actual que nos permitan establecer la eficacia de las dietas hiperproteicas en el mantenimiento del peso perdido tras una fase inicial de pérdida de peso con otro tipo de dieta. No indicado
La dieta hiperproteica favorece la preservación de la masa magra mejor que una dieta rica en hidratos de carbono. 2+
Las dietas hiperproteicas pueden incrementar a muy largo plazo el riesgo de mortalidad total y cardiovascular, fundamentalmente cuando la proteína es de origen animal. 2+
Recomendaciones Grado de recomendación
En el tratamiento de la obesidad no se recomienda inducir cambios en la proporción de proteínas de la dieta. A
Para garantizar el mantenimiento o incremento de la masa magra, durante una dieta hipocalórica, resulta eficaz aumentar el contenido de proteínas de
la dieta por encima de 1,05 g/kg.
B
Si se prescribe una dieta hiperproteica se debe limitar el aporte de proteína de origen animal para prevenir un mayor riesgo de mortalidad a muy largo plazo. C

 

Fuente: Elaboración propia a partir de Consenso FESNAD-SEEDO, 2011 (1).

Riesgos de las dietas hiperproteicas a largo plazo

Las dietas hiperproteicas pueden ocasionar una serie de problemas sobre distintos órganos si se mantienen en el tiempo. Entre los principales desórdenes, un exceso de proteínas afecta al metabolismo hidroelectrolítico y ácido base, el metabolismo óseo, la función renal y la función endocrina (3,5). Por todo ello puede aparecer debilidad, riesgo de fracturas, ganancia de peso, propensión al síndrome metabólico, así como pérdida de la autoestima y aparición de alteraciones en el comportamiento alimentario (6). Además, el efecto más peligroso de este tipo de dietas es el daño a nivel renal, lo que puede desembocar en patologías más graves (2,6). La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición indica que las dietas hiperproteicas conducen al organismo a consumir sus propias reservas, por lo que pueden aumentar los niveles de ácido úrico y creatinina, lo que lleva al fallo renal (7).

Diversos estudios han analizado el riesgo de mortalidad asociado al mayor consumo de proteínas y menor de hidratos de carbono. En algunos casos, como en el estudio EPIC, se demuestra un ligero aumento de la mortalidad cuando se consumen dietas hiperproteicas, siendo en la mayoría de ellos debido a una mayor mortalidad cardiovascular. Por otro lado, las dietas pobres en hidratos de carbono en las que estos eran sustituidos por proteínas de origen vegetal se han asociado a una menor mortalidad total y cardiovascular (1).

Condiciones que debería cumplir el tratamiento dietético de la obesidad

El Consenso FESNAD-SEEDO sobre las recomendaciones para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos establece las condiciones que deben cumplir las dietas destinadas al tratamiento dietético de la obesidad. A la hora de analizar la adecuación de los diferentes tipos de dietas, incluidas las dietas hiperproteicas, se deben tener en cuenta estos aspectos de manera global y no solamente su efecto en la pérdida de peso de forma individualizada (1).

  • Tiene que disminuir la grasa corporal preservando al máximo la masa magra.
  • Ha de ser realizable por un espacio de tiempo prolongado.
  • Debe ser eficaz a largo plazo, esto es, ha de mantener el peso perdido.
  • Ha de prevenir futuras ganancias de peso.
  • Tiene que conllevar una función de educación alimentaria que destierre errores y hábitos de alimentación inadecuados.
  • Debe disminuir los factores de riesgo cardiovascular asociados a la obesidad (hipertensión arterial, dislipemia, prediabetes o diabetes mellitus).
  • Ha de mejorar otras comorbilidades vinculadas al exceso de peso (apnea del sueño, artrosis, riesgo neoplásico, etc.).
  • Ha de inducir una mejoría psicosomática, con recuperación de la autoestima.
  • Tiene que aumentar la capacidad funcional y la calidad de vida.

Referencias

  1. Recomendaciones nutricionales basadas en la evidencia para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos (Consenso FESNAD-SEEDO). Rev. Esp. Obes. 2011; 10 Supl.1.
  2. Villarino A, Martínez JR y col. Mitos y errores en el diseño de dietas para la recuperacion de un peso saludable. Rev. Esp. Nutr. Comunitaria. 2008; 14(3):179-184.
  3. Mataix Verdú J. Nutrición y Alimentación Humana. Manual teórico práctico 2a Ed. Madrid: Ergon; 2009.
  4. EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA); Scientific Opinion on the substantiation of health claims related to protein and increase in satiety leading to a reduction in energy intake (ID 414, 616, 730), contribution to the maintenance or achievement of a normal body weight (ID 414, 616, 730), maintenance of normal bone (ID 416) and growth or maintenance of muscle mass (ID 415, 417, 593, 594, 595, 715) pursuant to Article 13(1) of Regulation (EC) No 1924/2006. EFSA Journal 2010; 8(10):1811.
  5. López-Luzardo M. Las dietas hiperproteicas y sus consecuencias metabólicas. An. Venez. Nutr. 2009; 22 (2): 95-104.
  6. Basulto J, Manera M y Baladia E. Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas. Dietas hiperproteicas o proteinadas para adelgazar: innecesarias y arriesgadas. Dieta Dukan y método PronoKal® como ejemplo. FMC. 2012; 19(7)411-8.
  7. Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, SEEN. Pacientes/Preguntas Frecuentes/Obesidad. Dieta proteinada. 2011.
Valoración: 
5

Average: 5 (1 vote)

Habla de...

Dietas

Añadir nuevo comentario

(If you're a human, don't change the following field)
(If you're a human, don't change the following field)
(If you're a human, don't change the following field)
Reglas de participación