Alimentación en las primeras etapas de la vida: la importancia de la lactancia

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Mar, 10/15/2013 - 16:18

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La lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad es el alimento ideal para el bebé. La leche materna es capaz de cubrir por sí sola las necesidades energéticas del lactante hasta los 6 meses. Sin embargo, cuando la lactancia no es posible, se debe recurrir a los preparados para lactantes, que serán lo más similares posible a la leche materna.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recomiendan la lactancia materna exclusiva desde la primera hora de vida y hasta los 6 meses y como complemento de la alimentación hasta los 2 años. En el mundo, sólo el 38% de los niños menores de 6 meses se alimentan exclusivamente de leche materna 1. La leche materna es el alimento ideal para los recién nacidos y los lactantes, ya que les aporta los nutrientes necesarios para un desarrollo adecuado. Es inocua y contiene anticuerpos que ayudan a proteger a los pequeños de enfermedades frecuentes en la infancia, como la diarrea y la neumonía, principales causas de mortalidad en la niñez en todo el mundo 2.

lactancia

 

Los primeros meses: la importancia de la lactancia materna

La lactancia, aunque dure un periodo corto de tiempo, tiene grandes beneficios para el lactante. El calostro (leche de los primeros días), por su composición y características, ha sido hasta el momento imposible de imitar. Esta sustancia posee todos los anticuerpos presentes en la sangre materna, por lo que transmite la inmunidad al recién nacido. También contiene selenio y grandes cantidades de betacarotenos que protegen las membranas celulares del niño, evitando así el deterioro y la oxidación excesiva de los tejidos. La composición de la leche materna va variando a lo largo del tiempo y es de gran complejidad biológica. Tras la secreción del calostro, a los 3 o 4 días posteriores al parto, comienza la secreción de la leche de transición y pasadas 2 o 3 semanas se produce lo que se conoce como leche madura 3. Todas ellas son activamente protectoras e inmunomoduladoras, de forma que estimulan el desarrollo adecuado del recién nacido 4. La leche materna es un producto con una composición adecuada en macro y micronutrientes, así como en aporte energético y se adapta en cada caso a las necesidades del niño; es por tanto el alimento ideal para el lactante durante los 6 primeros meses de vida. A partir de ese momento se comienzan a introducir otros alimentos, ya que la leche materna no es suficiente para cubrir las necesidades de vitamina K, hierro y vitamina D 5.

Composición nutricional de la leche materna

Cuando se habla de composición nutricional de la leche materna lo más habitual es compararla con la composición de la leche de vaca, ya que esta constituye la base de las fórmulas lácteas para alimentación infantil. En este sentido, la leche materna y la de vaca difieren en diversos aspectos cuantitativos y cualitativos 5.En primer lugar, se podría destacar que la concentración de proteínas es menor en la leche materna, aproximadamente 0,9 g por 100 ml frente a 3,5-4 g por 100 ml en la leche de vaca. Por otro lado, el perfil proteico de ambas varía: la leche materna contiene un 40% de caseína y un 60% de proteínas del suero, mientras que la leche de vaca contiene un 80% de caseína y un 20% de proteínas del suero. Además, la leche materna contiene una pequeña cantidad de albumina. En cuanto al contenido en hidratos de carbono, la leche materna proporciona un mayor aporte de lactosa, 7,4 g por 100 ml aproximadamente, frente a los 5 g de la leche de vaca, lo que le confiere un sabor ligeramente más dulce. La leche materna contiene además otros oligosacaridos como ácido siálico, N-acetilglucosamina, L-fructosa, D-glucosa y D-galactosa, a los que se atribuye funciones bacteriostáticas y bifidógenas. Finalmente, la composición en ácidos grasos también difiere entre estas dos leches. El perfil lipídico de la leche materna varía con la alimentación de la madre, por lo que se recomienda el consumo diario de aceites vegetales, pescado y frutos secos para conseguir así una mayor concentración de ácido linoleico y linolénico. Frente al predominio de ácidos grasos insaturados de la leche materna, en la leche de vaca predominan los ácidos grasos saturados (4, 5, 6). Además de las ventajas a nivel nutricional, a la lactancia materna se le asocian otras ventajas como una mayor protección inmunológica, ya que aporta factores de crecimiento y hormonas gastrointestinales que podrían favorecer la maduración del sistema digestivo del lactante. Por otro lado, favorece el vínculo y la relación afectiva de la madre con el niño (6).

Tabla 1. Composición en ácidos grasos de la grasa de leche materna y leche de vaca.
  Leche materna Leche de vaca
Ácidos grasos saturados 40,96 % ≥60 %
Ácidos grasos monoinsaturados 39,1 % 25 %
Ácidos grasos poliinsaturados 15,47 % 2,8 %

 

Fuente: Mataix Verdú J, 2009 (5).

Alternativas a la lactancia

Cuando la lactancia materna no es posible se utilizan leches adaptadas denominadas preparados para lactantes (4). En la legislación estos se definen como “alimentos destinados a los lactantes durante los primeros meses de vida que satisfacen de por sí las necesidades nutritivas de dichos lactantes hasta la introducción de una alimentación complementaria apropiada” (7).

Los preparados para lactantes se elaboran a partir de leche de vaca en la que se han realizado modificaciones para hacerla más semejante a la leche materna. La composición y características que deben cumplir estos preparados están especificadas en la legislación (4).

Tabla 2. Comparación de la composición nutricional de leche humana, leche de vaca y leche para lactantes.
  Tipo de leche (100ml)
  Humana Vaca Para lactantes 100ml/100Kcal
Energía (kcal) 62-70 68 60-75
Proteínas (g) 0,9-1 3,5 1,2-2,04 (1,83 g/100 kcal)
Caseínas/ Seroproteínas 40/60 82/18 40/60
Grasas (g) 3,8 3,7 2,72-4,42 (4,0-6,5)
Ácido linoleico (g) 0,38 0,06 0,2-0,82 (0,3-1,2)
Hidratos de carbono(g) 7,1 6,1 4,8-9,5 (7-14)
Lactosa (g) 6,5 5,0 >2,38 (>3,5)
Sodio (mg) 16 95 13,6-41(20-60)
Potasio (mg) 53 89 41-98,6 (60-145)
Calcio (mg) 29-34 120 >34 (>50)
Fósforo (mg) 14 92 17-61,2 (25-90)
Hierro (mg) 0,05-0,1 0,05 Suplementadas: 0,34-1 (0,5-1,5)

 

Fuente: Asociación Española de Pediatría, 2010 (4)

Para evitar un posible trastorno del metabolismo hidrosalino, se debe prestar especial atención al contenido en minerales del agua empleada para la reconstitución de los preparados para lactantes. Para niños menores de 6 meses el agua ideal a emplear tendría un contenido menor de 25 mg/l de sodio, de 25 a 100 mg/l de calcio, menos de 0,3 mg/l de flúor y menos de 25 mg/l de nitratos. En el caso de emplear agua corriente potable, esta deberá hervirse durante un minuto para eliminar posibles contaminantes, mientras que si se utiliza agua mineral natural se puede prescindir de este paso. Otra ventaja de esta última es que además presenta una composición mineral constante y conocida (8).

Tabla 3. Concentraciones recomendadas por la ESPGHAN y la CEE de sodio, potasio cloruros y suma de todos en las fórmulas de inicio.
  ESPGHAN IEG- ESPGHAN
  100 kcal 100 ml 100 kcal
mEq Mín. Máx. Mín. Máx. Mín. Máx.
Sodio 1 1,76 0,68 1,2 0,9 2,6
Potasio - - - - 1,5 4,1
Cloruros - - - - 1,4 4,5
Suma iónica total 5

 

Fuente: Martínez Álvarez, 2012 (8)

Referencias

  1. Organización Mundial de la Salud [Internet]. Ginebra: OMS; Julio 2013 [acceso el 23 de septiembre de 2013]. Infant and young child feeding. Disponible en http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs342/en/index.html
  2. Organización Mundial de la Salud [Internet]. Ginebra: OMS; [acceso el 23 de septiembre de 2013]. 10 datos sobre la lactancia materna. Disponible en http://www.who.int/features/factfiles/breastfeeding/facts/es/index1.html
  3. Vidal García E. Manual Práctico de Nutrición y Dietoterapia. Ed. Monsa Prayma: Barcelona; 2009.
  4. Asociación Española de Pediatría, Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica. Protocolos de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición 2a Ed. Ergón; 2010.
  5. Mataix Verdú J. Nutrición y Alimentación Humana. Manual teórico práctico 2a Ed. Madrid: Ergon; 2009.
  6. Estrategia NAOS [sede web]. Madrid: Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN); [acceso 19 de septiembre de 2013]. Alimentación en la infancia y la adolescencia. Disponible en: http://www.naos.aesan.msssi.gob.es/csym/alimentacion/categorias/categoria00007.html
  7. Reglamento (UE) No 609/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo de 12 de junio de 2013 relativo a los alimentos destinados a los lactantes y niños de corta edad, los alimentos para usos médicos especiales y los sustitutivos de la dieta completa para el control de peso.
  8. Martínez Álvarez JR (editor). Nutrición y alimentación en el ámbito escolar. Madrid: Ergón; 2012.
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