Dieta saludable contra la enfermedad cardiovascular y el cáncer

Montse Arboix

usuario

(@m_arboix) Enfermera experta en Promoción de Salud

Lun, 09/21/2015 - 16:04

0 comentarios

valoración 0 / 5

Un estudio del Centro de Epidemiología de la Vanderbilt University Medical Center (EE.UU.) concluye que los adultos con ingresos bajos que siguen una dieta saludable ven reducida su tasa de mortalidad por enfermedad cardiovascular, cáncer y otras enfermedades en un 20%.

Este es un dato esperanzador, sobre todo en el marco de esta crisis económica que parece no tener fin y que provoca que haya muchas personas en una situación vulnerable. No hay que olvidar que la calidad de la alimentación viene determinada por el entorno y otros factores sociales y que las familias con bajo nivel económico tienen más dificultades para comprar alimentos saludables. Hay estudios que señalan que las poblaciones más desfavorecidas son las que consumen una alimentación más malsana y que repercute en su estado de salud y su calidad de vida.

Esta investigación, cuyos resultados han sido publicados recientemente en la revista PLOS Medicine, contó con datos sobre casi 78.000 adultos de nivel socioeconómico bajo, de 40 a 79 años de edad y en un 65% afroamericanos. Se estudió el vínculo entre calidad de la dieta y las muertes asociadas. Después de analizar las cifras recopiladas durante seis años, se observó que quienes tomaban más frutas y verduras, granos integrales, legumbres y frutos secos, y menos carne roja y procesada, azúcares, grasa y alcohol, aun después de ajustar los resultados a variables como la edad, el peso, el nivel de actividad física, el hábito tabáquico y los antecedentes médicos, tenían un 20% menos de probabilidades de fallecer a causa de estas enfermedades que quienes hacían dietas menos saludables.

Dieta contra el cáncer

Pero esta no es la única investigación que ofrece tales conclusiones. Hace años que se viene insistiendo en que seguir una dieta sana, sin olvidar el peso que tiene llevar otros hábitos de vida saludable, podría mantener a raya muchas enfermedades cancerígenas. Algunos expertos incluso afirman que hacer una dieta saludable podría disminuir la incidencia de cáncer en cerca del 40% y si, además, se abandonase el hábito tabáquico, el porcentaje podría alcanzar el 70%.

Entonces, ¿hay una dieta determinada que prevenga la enfermedad oncológica? No. Los principios de la "dieta anticancerígena" se podrían aplicar a la prevención de cualquier otro tipo de patología que azota a las sociedades occidentales, como obesidad, diabetes o cardiopatías, entre otras. De hecho, estaría enmarcada en el concepto de dieta quilibrada.

A modo de resumen, el American Institute for Cancer Research ha elaborado un decálogo de recomendaciones para la prevención del cáncer:

1.      Mantener el mínimo peso posible sin llegar a tener un peso insuficiente.

2.      Realizar actividad física durante, como mínimo, 30 minutos cada día.

3.      Evitar las bebidas ricas en azúcar y reducir la ingesta de alimentos altamente calóricos.

4.      Incorporar a la dieta más verdura, frutas, granos integrales, frutos secos y legumbres.

5.      Hacer un consumo moderado de carnes rojas y evitar las procesadas.

6.      Realizar una ingesta moderada de alcohol.

7.      Reducir el consumo de sal y de alimentos procesados que lo incluyan.

8.      No utilizar suplementos vitamínicos para prevenir el cáncer.

9.      Alimentar a los lactantes hasta los seis meses de edad exclusivamente mediante lactancia materna.

10.    Las personas supervivientes de cáncer, después del tratamiento, deben seguir las instrucciones del especialista para prevenir la enfermedad.

Dieta Mediterránea para un corazón sano

Para la salud del corazón, desde la Fundación Española del Corazón (FEC) insisten en la importancia de llevar una dieta saludable puesto que, según datos de la misma FEC, las características de la dieta median de manera directa en la salud de este órgano. Y tanto, que incluso puede llegar a reducir hasta en un 30% el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular o, en caso de haber sufrido una, hasta un 70% de que se repita de nuevo.

De hecho, un estudio de la American Heart Association (AHA), el "Lyon Diet Heart Study", ha determinado que la Dieta Mediterránea, rica en aceite de oliva y otras grasas insaturadas, es tan beneficiosa para el corazón como una dieta baja en grasas en personas con antecedentes de infarto de miocardio. También considera que si este perfil de personas adoptan este tipo de alimentación, presentan hasta de un 50% a un 70% menos de riesgo de sufrir otro evento cardíaco que quienes no las seguían.

La dieta que sugiere la AHA propone un consumo de grasas del 30% de las calorías totales de la dieta. Aunque en la mediterránea se permite hasta un 40%, el 10% de más corresponde a grasas saludables que provienen del aceite de oliva, el aguacate y el pescado.

Pese a la importancia de seguir una dieta cardiosaludable y un régimen regular de actividad física, los datos disponibles muestran un escenario poco alentador. En España, el 50% de los ciudadanos tiene cifras elevadas de colesterol y la mitad no lo sabe; el 62% sufre exceso de peso y hasta un 33% padece hipertensión, elementos importantes en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. En realidad, el porcentaje de infartos que podrían evitarse si se corrigiesen estos factores de riesgo, junto con el tabaquismo y la diabetes, es del 80%.

Valoración: 

Sin votos

Añadir nuevo comentario

(If you're a human, don't change the following field)
(If you're a human, don't change the following field)
(If you're a human, don't change the following field)
Reglas de participación